Osea, despues de lo que paso con Peña Nieto y lo de su hijita despotricando contra nosotros (la prole) neto que no quiero esto ni para mi ni para mi gente, si estos tipines son los que nos gobernaran pues donde quedamos nosotros si no nos bajan de pendejos, yo solo digo que prefiero ser pendejo, naco y proletario que uno de la familia de el señor Peña Nieto, prefiero venir de una familia de gente trabajadora y humilde a una familia que solo cuando suba nos vera como su ganado, sin nosotros que no se le olvide a este señor y en especial a su hijita que no serian nada, si esta escuincla quiere seguir con sus lujitos pues mejor que piense lo que dice y de gracias a nosotros por ser lo que es, pero mejor les dejo esta carta que le escribio el filosofo mexicano Hector Zagal a esta niña para que el mejor explique mis palabras de simple "hijo de la prole".. ;)
No
tengo el gusto de conocerte personalmente. No sé cómo eres, desconozco tus
cualidades, tus aficiones, tus intereses. Entiendo tu molestia al escuchar las
críticas a tu padre, Enrique Peña Nieto. Son gajes del oficio. Deberás irte
acostumbrando a los ataques contra él. En una democracia, la crítica es un
ejercicio fundamental. Tu padre es una figura pública y, por ende, sus actos
serán juzgados con rigor. “¿Por qué son tan duros con él?”, te preguntarás.
Bueno, los funcionarios públicos ganan mucho dinero. Hay miles de personas
dispuestas a sufrir críticas y cuestionamientos con tal de figurar en la nómina
oficial. El sueldo bien vale esos golpes. ¿No?Pero no es de tu padre de quien
quiero hablar, sino de ti. ¿Te confieso algo? Me aterra que hayas utilizado la
expresión “hijos de la prole” como un insulto. Insisto, es disculpable que te
enfades por la burla hacia tu padre. No me asustaría que los llamaras “babosos”,
“tontos”. Es más, no le preocupa el que nos hayas llamado “pendejos”. En cambio,
no se puede excusar tu menosprecio a los hijos de los trabajadores, de los
obreros.¿Oíste del escándalo de las Ladies de Polanco? Descalificaron a un
policía llamándolo “asalariado”. Algo similar hiciste tú: descalificas a la
mitad del país por su condición social. ¿Qué tiene de malo ser hijo de un
obrero? Sabes, yo soy nieto de un minero, un proletario. No me da vergüenza
decirlo. ¿Te avergonzarías de tu padre si fuese un vendedor de tamales o un
plomero?Tu padre, que ha leído la Biblia, te puede recordar una frase de Jesús
en el Evangelio: “De la abundancia del corazón, hablará la boca”. Sin
pretenderlo, con tus palabras has revelado tu clasismo. Desprecias el trabajo
manual. Minusvaloras a quienes se mantienen con su esfuerzo. ¡Qué tristeza que
así piense la hija de un candidato presidencial!“Hijos de la prole” son, en
efecto, quienes estudiaron en escuelas públicas, quienes utilizan el metro,
quienes no comen cortes argentinos y quesos españoles, quienes no utilizan
zapatos de miles de pesos, quienes no se atienden en el hospital ABC, quienes no
viajan en helicóptero. Los hijos de la prole, por el contrario, deben hacer
largas horas de filas en las clínicas del seguro social, deben comer
carbohidratos (tortillas), deben estudiar en salones sin computadoras, deben
apretujarse en los transportes públicos. Los hijos de la prole, querida Paulina,
ganan en un año lo que tu padre gana en una semana.Cuando leas estas líneas has
el siguiente ejercicio. Revisa lo que llevas puesto encima: perfume, cremas,
desodorante, ropa, zapatos, celulares, aretes. Suma el total. ¿Sabes que traes
encima más de lo que una indígena gana durante un año de trabajo duro?Paulina,
me da terror que pienses así. Tu lapsus reveló tu “realidad”: vives en una
burbuja color de rosa. “Hijos de la prole” no es un insulto, sino un título
honorable. Este país, que tu padre aspira a gobernar, depende de los obreros, de
los campesinos, de los empleados, depende de esas personas a quienes
menosprecias.Ojalá este gravísimo desliz, no sea fruto de la educación que
recibiste en casa. Ojalá y sea culpa tuya, fruto de tu arrogancia (tan propia,
eso sí, de la clase alta mexicana). ¿Qué será de México si lo llega a gobernar
una persona que desprecia al proletariado?Mira Paulina, me parece que por tu
bien, debes inscribirte en una escuela pública, reducir tu escolta al mínimo,
tomar el metro en horas pico, y ponerte a trabajar. Por si no lo sabes, muchos
de los “hijos de la prole” se pagan sus estudios con su trabajo: los hay
campesinos, vendedores, obreros. Algunos trabajan desde niños.Paulina, haz
puesto en riesgo el futuro político de tu padre. Pero lo que es más grave: pones
en peligro en riesgo el futuro de México.















